Los Principios Pedagógicos son considerados como guías fundamentales para orientar el proceso educativo y mejorar la calidad de la enseñanza. A lo largo de los años, estos principios han ido evolucionando y adaptándose a las necesidades y cambios en la sociedad y en la educación.

En este artículo, vamos a analizar las diferencias existentes entre los Principios Pedagógicos establecidos en el año 2011 y los establecidos en el año 2017.

1. Centrados en el estudiante vs. Centrados en el aprendizaje

En los Principios Pedagógicos del 2011, se pone un énfasis en el estudiante como protagonista de su propio aprendizaje. Se busca potenciar sus habilidades individuales y fomentar la participación activa en el proceso educativo.

En cambio, los Principios Pedagógicos del 2017 se centran en el aprendizaje como el eje central de la enseñanza. Se busca promover la adquisición de conocimientos, habilidades y competencias por parte del estudiante.

Por ejemplo, en el 2011 se enfatizaba en el desarrollo de proyectos colaborativos entre estudiantes, mientras que en el 2017 se hace hincapié en la planificación y ejecución de actividades de aprendizaje significativo.

2. Aprendizaje basado en competencias

En los Principios Pedagógicos del 2011, se menciona la importancia de fomentar el desarrollo de competencias en los estudiantes, pero no se profundiza en cómo llevar a cabo este enfoque.

Por otro lado, los Principios Pedagógicos del 2017 se centran en el aprendizaje basado en competencias, donde se busca que los estudiantes adquieran habilidades específicas y sean capaces de aplicarlas en situaciones reales.

Por ejemplo, en el 2017 se establece la necesidad de diseñar situaciones de aprendizaje que promuevan el desarrollo de competencias, como la resolución de problemas o la toma de decisiones.

3. Aprendizaje significativo vs. Enfoque por temas

En los Principios Pedagógicos del 2011, se destaca la importancia del aprendizaje significativo, es decir, aquel que tiene relación con la vida cotidiana de los estudiantes y que les permite construir su propio conocimiento.

En cambio, los Principios Pedagógicos del 2017 proponen un enfoque por temas, donde se busca que los estudiantes desarrollen una comprensión profunda de ciertos temas o problemas relevantes.

Por ejemplo, en el 2011 se promovía el aprendizaje significativo a través de la realización de proyectos basados en intereses personales de los estudiantes, mientras que en el 2017 se sugiere abordar temas complejos que atraviesen diferentes áreas del conocimiento.

4. Evaluación formativa

En los Principios Pedagógicos del 2011, se hace mención a la importancia de la evaluación formativa como una herramienta para mejorar el aprendizaje de los estudiantes.

Por otro lado, los Principios Pedagógicos del 2017 profundizan y dan mayor relevancia a la evaluación formativa, proponiendo diversas estrategias y técnicas para su implementación.

Por ejemplo, en el 2017 se sugiere el uso de rúbricas y matrices de evaluación para medir los logros de los estudiantes de manera más precisa y objetiva.

En resumen, los Principios Pedagógicos del 2017 presentan diferencias significativas con respecto a los establecidos en el 2011. Se centran en la adquisición de competencias, el aprendizaje basado en problemas y temas, y dan mayor relevancia a la evaluación formativa.

Es importante tener en cuenta que este artículo proporciona una explicación general de las diferencias entre los Principios Pedagógicos del 2011 y 2017. Para tener un conocimiento más profundo y actualizado sobre el tema, se recomienda consultar con expertos en educación.

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