En el ámbito de la sostenibilidad, a menudo escuchamos los términos «sustentable» y «sostenible» de manera intercambiable, pero en realidad, aunque están relacionados, tienen significados ligeramente diferentes. En este artículo, vamos a explorar detalladamente las diferencias existentes entre estos conceptos y cómo se aplican en diferentes contextos.

Diferencia en la Definición

Para comprender las diferencias entre «sustentable» y «sostenible», primero debemos entender cómo se definen estos términos.

Sustentable: Se refiere a la capacidad de mantener o conservar un recurso o proceso en particular sin agotarlo o degradarlo. Se centra en la idea de usar los recursos de manera responsable para no perjudicar su disponibilidad o calidad en el futuro.

Sostenible: Implica la capacidad de mantener un equilibrio armonioso entre los aspectos ambientales, económicos y sociales de un sistema o actividad. Se preocupa por satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas propias.

Ejemplos de Aplicación

Ahora que tenemos una idea más clara de las definiciones, veamos algunos ejemplos concretos de cómo se aplican estos conceptos en la práctica.

Ejemplo 1: Agricultura

Si hablamos de la agricultura sustentable, nos referimos a prácticas agrícolas que se enfocan en minimizar el uso de pesticidas y fertilizantes químicos, fomentar la conservación de los suelos y los recursos hídricos, y promover la biodiversidad.

El objetivo es garantizar la producción de alimentos a largo plazo al tiempo que se protege el medio ambiente.

Por otro lado, la agricultura sostenible va un paso más allá y también toma en cuenta el aspecto social y económico. Además de las prácticas mencionadas anteriormente, considera la equidad en el acceso y distribución de los recursos agrícolas, la seguridad alimentaria de las comunidades y la viabilidad económica de los agricultores.

Ejemplo 2: Energías Renovables

Cuando hablamos de energía sustentable, nos referimos a fuentes de energía que no se agotan o no dañan el medio ambiente, como la energía solar, eólica o hidroeléctrica. Estas fuentes de energía se consideran sustentables porque no generan emisiones de gases de efecto invernadero y no dependen de recursos no renovables.

Sin embargo, para que la energía renovable sea sostenible, también debe ser accesible y asequible para todas las personas, y no solo para unos pocos. Esto implica garantizar que las comunidades más vulnerables tengan acceso a estas fuentes de energía y que no se perpetúen desigualdades sociales y económicas.

En resumen, aunque los términos «sustentable» y «sostenible» a menudo se usan indistintamente, es importante comprender sus diferencias. La sustentabilidad se centra más en la conservación y protección de los recursos, mientras que la sostenibilidad abarca un enfoque más amplio que implica también aspectos sociales y económicos.

Cabe destacar que este artículo proporciona una explicación general y simplificada de las diferencias. Para comprender completamente estos conceptos y su aplicación en diferentes contextos, es recomendable consultar con expertos en la materia. Y tú, ¿cómo defines la sustentabilidad y la sostenibilidad? Déjanos tus comentarios y observaciones a continuación.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *