No sólo los deportistas y las personas muy activas pueden sufrir esguinces y fracturas. Estas lesiones pueden producirse incluso en situaciones comunes como ir deprisa a coger el autobús, subir las escaleras o dar un paso en falso. Puesto que pueden ocurrir con tanta facilidad, ¿no deberíamos conocer la diferencia entre esguinces y fracturas?

Definiciones

Un esguince es un daño producido en uno o varios ligamentos. La causa de este daño es la extensión involuntaria de la articulación más allá de su rango natural de movimiento. Correr, fallar en el aterrizaje de un salto, dar un paso en falso o apoyarse en la muñeca de forma incorrecta puede provocar un esguince de ligamentos. En casos graves, los ligamentos pueden romperse y sólo la intervención quirúrgica puede solucionarlos. La recuperación varía según la gravedad del esguince. Para reducir la hinchazón, lo mejor es no utilizar el miembro afectado y mantenerlo fresco con bolsas de hielo. En el caso de las lesiones del pie, mantenerlo elevado.

¿Cómo se sabe que se ha producido un esguince de ligamento? El dolor es el principal indicador en este caso. Normalmente, el movimiento está restringido. Además, la zona se hincha y se amortigua. Además, en el caso de las roturas, el propio esguince puede ir acompañado de un sonido de chasquido. El diagnóstico se realiza mediante la exploración física y las radiografías. La resonancia magnética es necesaria en el caso de lesiones que tardan mucho en curarse.

Una fractura es una lesión del hueso. Se produce cuando hay un fuerte impacto en el hueso que ejerce demasiada presión sobre él y lo rompe. Esto puede ocurrir con o sin que el hueso roto penetre en la piel. La gravedad de la fractura en sí puede variar desde una grieta en el hueso hasta su completa rotura.

Cuanto peor sea el daño, más visible será la fractura. La extremidad afectada puede aparecer deformada, hinchada, enrojecida o magullada. Además, la fractura puede ir acompañada de un chasquido o un sonido de molienda, dependiendo de la gravedad del traumatismo. La intervención médica es necesaria inmediatamente después de producirse una fractura. Se coloca una escayola en la extremidad para mantenerla inmóvil y ayudarla a curarse adecuadamente. Algunos pacientes se someten incluso a una intervención quirúrgica para volver a unir los huesos. Para diagnosticar una fractura es necesario realizar una radiografía.

Cuadro comparativo

EsguinceFractura
Lesión de los ligamentos.Lesión del hueso.
Puede tardar de 1 a 2 semanas en curarse.Puede tardar más de un mes en curarse, y más en caso de cirugía.
Se diagnostica mediante la exploración física y las radiografías.Se puede ver a través de la piel si el hueso está roto y la extremidad está deformada; las radiografías determinan la gravedad de la lesión.

Esguince vs. fractura

¿Cuál es la diferencia entre un esguince y una fractura?

Un esguince es una lesión de los ligamentos, mientras que una fractura es una lesión del hueso. En los casos más graves, éstas implican la rotura del ligamento o del hueso. Sin embargo, los médicos pueden diagnosticar un esguince leve tras un examen físico si no sospechan que se trata de una rotura de ligamentos o algo peor. Una fractura, en cambio, es visible por la deformación de la extremidad, y una radiografía ayudará a los médicos a ver la gravedad de la lesión.

Un esguince normal que no implique la rotura del ligamento y la intervención quirúrgica debería tardar entre 7 y 14 días en curar correctamente. Un esguince mal atendido puede causar problemas a largo plazo. Por otro lado, un rango general para que una fractura se cure es de cuatro semanas. Los huesos se curan, pero hay que volver a colocarlos en su sitio y mantenerlos quietos con una escayola. Si es necesario operar para reparar el hueso o huesos fracturados, el tiempo de recuperación es aún mayor.